29-Jul México: El papel de los peritos en Trabajo Social en el nuevo sistema penal acusatorio y oral

"La dinámica que en los últimos años ha mostrado la sociedad mexicana ha evidenciado la poca eficiencia y eficacia que las instituciones de procuración y administración de justicia han realizado a lo largo y ancho de su historia, bajo los principios la aplicación del buen derecho apegado al respeto de los derecho humanos, por tal motivo obliga a estas a transformarse, con la reforma constitucional el 18 de junio de 2008, publicada en el Diario Oficial de la Federación, Decreto por el que se reformaron diversos artículos de la Constitución, en materia de seguridad pública y justicia penal, mediante el cual se establecen las bases del nuevo sistema acusatorio de justicia penal en la República Mexicana, con el fin de expedir una justicia pronta expedita, y gratuita y con ello evitar la dilación y corrupción por parte de la autoridad". Autor: Ismael Aguillón León. Investigador del ÁATS del ICSHu de la UAEH (México)

Introducción

 

La dinámica que en los últimos años ha mostrado la sociedad mexicana ha evidenciado la poca eficiencia y eficacia que las instituciones de procuración y administración de justicia han realizado a lo largo y ancho de su historia, bajo los principios la aplicación del buen derecho apegado al respeto de los derecho humanos, por tal motivo obliga a estas a  transformarse, con la reforma constitucional el 18 de junio de 2008, publicada en el Diario Oficial de la Federación, Decreto por el que se reformaron diversos artículos de la Constitución, en materia de seguridad pública y justicia penal, mediante el cual se establecen las bases del nuevo sistema acusatorio de justicia penal en la República Mexicana, con el fin de expedir una justicia pronta expedita, y gratuita y con ello evitar la dilación y corrupción por parte de la autoridad.

En un marco de garantías de protección tanto para el procesado como para la víctima, a modo de evitar los abusos del poder, y prescinde de las notas tradicionales del sistema inquisitivo en el cual los actores, como ministerio público, como policía investigadora y peritos serán de suma importancia en la comprobación de los hechos. 

De tal manera que el papel del trabajador social reviste de suma importancia ya que con su labor se busca dar credibilidad, certeza moral, social y jurídica a dichos acontecimientos, dotando de elementos suficientes al juez en el esclarecimiento de la verdad absoluta. 

Actividad Probatoria

Concepto de actividad probatoria

Todos los profesionales están usando también procedimientos de verificación; pensemos en el ingeniero que verifica la resistencia de sus materiales, las dimensiones, la calidad de lo que está utilizando; o en el médico quien también tiene una serie de procedimientos de verificación, sobre todo en lo que se llama la técnica del diagnóstico, para determinar el procedimiento que sufre el enfermo que está atendiendo, y además, en la medicina curativa, también coteja, constata, si los medicamentos que ha suministrado han ido produciendo los resultados deseados o no los han producido; esa labor de verificación también es muy común cuando el médico o sus auxiliares van tomando la temperatura, la presión arterial, observando, verificando día con día, cuál es la marcha del desarrollo de una enfermedad, y todo esto es verificación, prueba o comprobación, En otros campos distintos, podemos ver que el trabajador social comprueba la situación familiar, económica, laboral de un individuo o grupo familiar, y ¿cómo se logra?, pues a través de un diagnostico, que es un tipo de procedimiento de verificación.

Concepto de Prueba Pericial

“La prueba pericial se hace en el proceso cuando, para observar, para examinar el hecho que se trata de demostrar se requieren conocimientos científicos, o bien, la experiencia de la práctica cotidiana de un arte o de un oficio”.[1]

“La prueba pericial es el medio de confirmación por el cual se rinden dictámenes acerca de la producción de un hecho y sus circunstancias conforme a la legalidad causal que lo rige”.[2]

La prueba pericial, cuando es técnica o científica encaja en el concepto de prueba científica que hemos tomado de Briseño Sierra y que entraña la “producción eficiente de fenómenos dentro de las reglas de su propia legalidad científica”.[3]

La doctrina y la legislación clasifican a los peritos en dos grandes grupos: los peritos titulados y los peritos entendidos. Los peritos titulados son los que han cursado una carrera superior y han obtenido el título profesional que los acredita como especialistas en un sector del conocimiento científico o técnico.[4]

Los peritos entendidos son los que desarrollan actividades prácticas de una manera cotidiana y que vienen a adquirir un conocimiento empírico de las cosas, o bien, a adquirir el dominio de un arte, entendido como técnica y no en su significación estética.

Objeto de la prueba pericial

“Pueden ser objetos de la prueba pericial los hechos controvertidos que requieran explicación científica, técnica o de la experiencia y también, excepcionalmente, el derecho extranjero tanto escrito, en cuanto a su interpretación y el consuetudinario, en cuanto a su existencia”.[5] La cual el trabajador social obtiene a partir de la metodología que aplica en su cotidianidad.

Quehacer del perito en Trabajo Social

Es así que el peritaje del trabajador social para dar dichos elementos al juez y éste determine una resolución judicial, el trabajador social como perito docto en la materia presenta su testimonio de forma testifical o por medio de un informe o ambas maneras. Su informe debe recoger observaciones, visitas domiciliarias, entrevistas y toda aquella información o documento público o privado, fotografías, audio, o copias certificadas que de luz para ampliar el conocimiento del juez en lo que basa su testimonio rindiendo un informe social en donde contemple los elementos siguientes:

Recogida de datos

Diagnóstico social

a) En la recogida de datos el perito en trabajo social por medio de la visita domiciliaria obtiene información sociodemográfica, escolar, socioeconómica, familiar, del medio que rodea al individuo utilizando sus 5 sentidos, apoyándose en una entrevista ya sea informal o formal, poniendo en práctica el uso de la observación tanto participante como no participante, para posteriormente rendir un informe detallado de todo lo investigado. Y dado que es una forma de conocer directamente la dinámica familiar y las relaciones familiares, específicamente tiende a ser una técnica de observación  participante. Y una forma de entrar en contacto con los familiares parientes, maestros etc., que procuren darnos datos fidedignos sobre el sujeto de estudio.

De tal manera que la investigación por medio de la visita domiciliaria, es una acción que nos acompaña a lo largo de todo el proceso y sirve también para captar rasgos de la personalidad del investigado mediante el tono de voz, sus gestos y su desenvolvimiento dentro de su hogar.

Otro de los datos a recoger es el estudio socioeconómico para darnos cuenta cómo se encuentra la manera de vivir, desde sus ingresos y egresos de la familia hasta las características de la casa, cómo son el material con que se encuentra construida la vivienda, si hay o no hacinamiento, el estado de salud que guardan en la vivienda con relación a los animales con los que habitan, como lo pueden  ser perros, gatos, gallinas etc.

b) El segundo elemento a considerar es el Diagnóstico Social, en el se comienza con lo que Mary Richmond llama la “Evidencia Social” (que son los hechos tomados en un conjunto, que indican la naturaleza de las dificultades sociales de un determinado paciente y los instrumentos para su solución)”.[6]

A partir de las inferencias proceso racional por el cual pasamos de hechos conocidos a hechos desconocidos, a partir de ellas se inicia el proceso del diagnóstico social considerando las siguientes fases…

Entrevista con el paciente.

Primeros contactos con la familia inmediata del cliente.

Búsqueda de otras fuentes y uso de la intuición.

Cuidadosa ponderación de cada uno de los ítems estudiados y la    interpretación de todos los datos recopilados.

De la situación-problema diagnosticada.

El problema debe contextualizar como un aspecto de la totalidad social del que forma parte por lo que se propone se aborde desde las ópticas de…

Un abordaje sistémico.

Ecológico.

Dialéctico.

Considerando que el sujeto a diagnosticar es un todo unitario y organizado compuesto de dos o más partes por su misma naturaleza.

Y a partir de ello el diagnóstico social se formula desde el momento en el que el paciente es observado por primera vez por el Trabajador Social, es decir el problema principal, los factores usuales del mismo, el efecto aparente de las causas en el comportamiento del sujeto, su personalidad (observando factores positivos o negativos).

Y valorando cuáles son los problemas y necesidades más importantes, desde el punto de vista de la persona, a la que se quiere prestar ayuda; el DX. Social es un proceso de elaboración y sistematización de información que implica conocer y comprender los problemas y necesidades dentro de un contexto determinado, sus causas y evolución a lo largo del tiempo, así como los factores condicionantes y de riesgo y sus tendencias.

De tal suerte que el diagnóstico ha de aportar.

Una correcta y precisa formulación del problema

La ubicación en el contexto en que tiene lugar el problema

El análisis de factores causantes del problema en relación circular con el impacto en la causa directa y en otras áreas.

La previsión de alteraciones, riesgos y evolución en el proceso hacia el cambio.

El señalamiento de recursos humanos, materiales, emocionales, económicos que intervendrán en el proceso.

Metodología de Trabajo Social

La importancia del Trabajo Social en la investigación de historias de vida a profundidad, radica en indagatoria que realiza este profesionista del Trabajo Social a partir de las técnicas e instrumentos propios de su quehacer y que analiza desde diferentes perspectivas al objeto y sujeto de estudio, por ejemplo el sistema familiar, su entorno social, su medio criminógeno, a fin de conocerlo desde un punto de vista integral, mediante la aplicación de un conjunto de herramientas y estrategias con las cuales identifica causas, desarrollo y consecuencias que le permiten la comprensión de la situación o hecho social y su implicación en lo cultural, político, jurídico, económico, etcétera.

En consecuencia, al iniciar el estudio de una historia de vida el Trabajador Social debe determinar la metodología a seguir de acuerdo con las características del sujeto a investigar y la información que se requiere recabar a fin de lograr un análisis integral de la situación socio-familiar y jurídico-criminógena.

Partimos de que los Trabajadores Sociales dominamos la metodología de nuestra profesión; es por ello que la metodología aquí descrita no siempre permite cumplir una función de la complejidad y responsabilidad, pues entre la información que se requiere recabar para conocer un hecho o fenómeno se encuentra aquella que por su carácter abstracto o complejo no es posible obtener a través de cuestionamientos, sino que amerita indagar con mayor profundidad.

Tal es el caso de sentimientos, normas, principios, valores, costumbres, tradiciones, dinámica familiar, expectativas entre otros datos que no se detectan a través de un interrogatorio. Es entonces de gran importancia la aplicación del diagnóstico cualitativo, al que con frecuencia recurre el Trabajador Social, dadas las características  y objetivos de la profesión.

De tal manera que el diagnóstico cualitativo ofrece medios eficientes para explotar o examinar explicaciones de relaciones causales; por tanto identifica la correlación entre dos variables que generalmente involucran una dinámica. Entraña una recuperación de la subjetividad real de las relaciones sociales por lo que supone el intento de sustitución del lenguaje informático de la encuesta pre codificada, por la riqueza viva del proceso de comunicación producida por medio del intercambio simbólico entre sujetos, capaces no sólo de formular las preguntas, sin o incluso de cambiar el código de intercambio. De este modo, los sujetos/objeto del diagnóstico social dejan de ser tratados metodológicamente como masa pasiva e indiferenciada de individuos/autómatas, para brindarles la oportunidad de expresar sus propios valores, deseos, creencias, etcétera.[7]

La complementariedad de los enfoques cualitativo-cuantitativo en el análisis de la realidad social favorece el conocimiento holístico, especialmente cuando se trata de definir el futuro no sólo de un individuo, sino también de su familia. Es por ello que en la aplicación de ambas estrategias es recomendable cuando se requiere tener una visión integral de una determinada situación, como en el caso de los historias de vida.

Aun cuando no se cuenta con un procedimiento único para recabar la información, ya que cada persona es diferente y el objetivo también varía según el caso, a continuación se abordan los principales tipos de entrevista que se aplican en el diagnóstico cualitativo.

El proceso metodológico del Trabajador Social, bien sea con casos, grupos o comunidad, comprende: el diagnóstico social, la planeación, la programación, la ejecución y la evaluación.

Fuentes Indirectas

Dentro de la metodología cualitativa podemos identificar a la entrevista como una técnica que se emplea para obtener información verbal, abstracta y abierta de uno o varios sujetos a partir de una guía o guión.

Las características más importantes de la entrevista en el diagnóstico cualitativo son:

Se basa en la comunicación verbal.

Es estructurada, metódica y planificada.

Se complementa con un guión.

Se apoya en la observación.

Su fin es la reunión de información abstracta.

Su uso puede ser: diagnóstico, selección, terapéutico, etcétera.

Existe una influencia bidireccional entrevistado-entrevistador.

Interviene un juego de roles.

Lo mismo que la entrevista en investigación cuantitativa, la cualitativa sigue un procedimiento. Se inicia por consultar todas aquellas fuentes escritas que proporcionen información acerca del hecho o fenómeno que vamos a estudiar, para posteriormente indagar con los sujetos, de acuerdo a los datos con los que se cuenta. En las historias de vida se inició por conocer el expediente, tanto para tener antecedentes del caso como para detectar contradicciones y/o profundizar en algunos aspectos.

Esto dio pie a la planeación, en la que se definió lo que se quería conocer, para determinar las variables  que intervinieron y la relevancia de cada dato o tema que se investigó así como el tipo de cuestionamientos que se hicieron. Éstos no fueron preguntas-respuestas, sino temas generales en que el entrevistado, tuvo la oportunidad de hablar libremente, fue describiendo y aclarando. Para ello fue indispensable elaborar una guía de entrevista que permitió ir conduciendo al interlocutor conforme a la información que fue necesaria recabar de acuerdo con el motivo de la historia de vida que se investigó.

En la planeación también se fijó el tiempo de duración, que no pudo  ser muy corto ni muy prolongado. Es preferible hacer más de una entrevista, si se requiere, que distraer al entrevistado por un tiempo demasiado largo, y se recomienda elegir el  lugar adecuado para llevarla a cabo cuidando que sea libre de interrupciones.

El desarrollo de la entrevista comprende tres momentos:

Presentación

Toma de contacto

Cuerpo de la entrevista

La presentación permite la toma de contacto entre entrevistador e informante; prepara el ambiente para iniciar la conversación y paulatinamente ir ganando la confianza del entrevistado, lo que contribuye a que se explaye y proporcione datos más verídicos, correspondientes al cuerpo de la entrevista. En esta etapa se explicó al entrevistado la procedencia del Trabajador Social, el objetivo de la entrevista y el tiempo que le tomará, a la vez que hace hincapié en que la información que se proporcione será confidencial y únicamente se usará para el fin previsto.

Para recabar la información y no dejar pasar algún suceso relevante proporcionado por el entrevistado, se recomienda apoyarse de instrumentos como grabadora, cámara fotográfica o de video, teléfono celular o lap top, contando con la previa autorización de la institución y la persona a entrevistar. El tipo de institución donde se desarrolló la investigación no permite el acceso al interior con los instrumentos antes mencionados, con la finalidad de salvaguardar la seguridad de los investigadores, sin embargo esta acción no obstaculizó la investigación, el Trabajador Social al no contar con ninguno de los apoyos, recurre al :

Cuaderno de campo.

Es cualquier tipo de soporte material escrito que nos sirve para anotar “algo” interesante para nuestra investigación (sonidos, observaciones, direcciones, nombres…) que requiera una anotación inmediata; puede ser desde una libreta a un billete de autobús, servilleta… El contendido deberá “volcarse” posteriormente en un registro más formal como el diario de campo, fichas, genogramas.

Diario de campo.

Es un instrumento de trabajo escrito (manual o informático) “más o menos” estructurado por temas, observaciones, comentarios personales, apartados de personas individuales, entrevistas… puede ir desde una agenda personal para el trabajo a un programa informatizado que nos sirva posteriormente para  clasificar los datos. Podemos triangular.[8] (contrastar datos utilizando diferentes métodos de investigación).

Durante la entrevista es importante tener presente los siguientes elementos:

Uso del lenguaje accesible y claro.

Simplicidad en las preguntas, conteniendo una sola idea.

Coherencia global entre todos los cuestionamientos.

No utilizar ideas, frases o palabras sesgadas, con carga emocional o connotaciones importantes.

No hacer preguntas que encierren una respuesta.

Cuidar que cada una de las partes asuma un rol aceptable.

Evitar el involucramiento emocional que impida la consideración racional de los puntos a tratar.

Observación permanente del contexto de la entrevista, ya que todo tiene significados.

En ciertos casos durante la entrevista se presentan manifestaciones de ansiedad, agresividad o reserva, por lo que se debe poseer un adecuado manejo de la situación y habilidad para encausar la entrevista. En ocasiones el entrevistado tiende a divagar, no comprende el motivo de las preguntas, refleja incapacidad para recordar, o bien, trata de manipular la conversación de acuerdo a sus intereses.[9]

De tal manera que el Trabajador Social debe de tener la suficiente pericia para dirigir la entrevista sin interrumpir; de hacerlo se corre el riesgo de inhibir al entrevistado o distraerlo y dificultar la comunicación. No obstante, es importante centrar la conversación a fin de que el entrevistado no divague y se esté en condiciones de cumplir con el objetivo. El Trabajador Social también puede reorganizar la entrevista si lo considera pertinente de acuerdo con la situación y con el entrevistado. Antes de concluir la entrevista se irá dando el cierre a fin de no terminarla de manera abrupta, al tiempo que se deja la posibilidad de volver a entrevistar, si es necesario. Es indispensable cuidar que la persona no se quede angustiada o con ansiedad, en cuyo caso antes de retirarse la o el Trabajador Social deberá intentar tranquilizarla.

Clases de Entrevistas

Entrevista oral.

Es un método que ofrece resultados e informes sobre temáticas especificas acerca de las experiencias del entrevistado a través de preguntas abiertas. Se concibe como el medio a través del cual se constituye y reproduce la cotidianidad del individuo, sus experiencias, concepciones sobre sí mismo y lo que le rodea; la esfera íntima ocupa un lugar importante.

Una de las herramientas fundamentales de que se vale es el relato, mediante el cual el entrevistado se expresa, transmite, opone, reproduce, crea, sueña y vive, pues en él encuentra de una manera implícita su concepción sobre el mundo, la vida, el espacio y el tiempo, sus sentido de la moral, la relación con sus semejantes y la naturaleza, sus creencias, esperanzas y temores, experiencia e historia.[10]

La entrevista oral, a diferencia de otras fuentes utilizadas en el diagnóstico, nos permite conocer el punto de vista de los involucrados en su participación en los acontecimientos, así como reconstruir su vida cotidiana, costumbres, sentimientos, aspiraciones y decepciones, además de que contribuye a rescatar su visión de la realidad. Por lo anterior es de gran utilidad para recabar la información requerida en las historias de vida.

Entrevista a profundidad

Se recomienda cuando el Trabajador Social requiere conocer a fondo diversas manifestaciones de la conducta humana, experiencias, expectativas, cotidianidad, dinámica familiar, entre otros factores que intervienen en la situación presente pero no tienen una estrecha relación con su pasado. En ella, de una respuesta se pueden derivar otras preguntas, lo que posibilita adaptarlas al entrevistado.

Existen diversas entrevistas a profundidad, entre las que se encuentra la descriptiva que puede tener un enfoque cuantitativo y/o cualitativo, dependiendo de lo que se pretenda conocer. Desde la perspectiva del enfoque cualitativo analiza hechos o fenómenos individuales como partes integrantes de una colectividad; por ello no proporciona datos exactos, si no que intenta descubrir factores concernientes a las motivaciones, relaciones sociales o reacciones grupales e individuales.

También encontramos la narrativa que se lleva a cabo a través de un relato guiado por el entrevistador, en el que el informante expresa oralmente su punto de vista y vivencias así como sus sentimientos los que deben ser registrados y ordenados por el investigador. Estas entrevistas son útiles especialmente para aquellos casos en los que se necesita indagar sobre hechos y sentimientos presentes (abstractos) y no solo datos estadísticos o exactos. Por lo tanto, son sujetos de investigación todas aquellas partes que tengan relación con la situación motivo de la historia de vida, abarcando además antecedentes, vínculos sociales, familiares y jurídicos involucrados. Es recomendable principalmente en asuntos en los que se realiza una historia de vida como parte del estudio de personalidad de un delincuente, también es útil en otros tipos de casos.

Historia de vida

Es el relato de la vida de un individuo elaborada a través de una relación vipersonal, como proceso vital y como proceso discursivo. El entrevistado interpreta su vida y el entrevistador, a su vez, desentraña la interpretación del entrevistado.

Se recurre a historias de vida principalmente cuando se requiere conocer costumbres, tradiciones y formas de vida. Por ello tiene como base los testimonios orales y su aplicación se inicia con trabajos de folklore. En ellos se indaga sobre la biografía del lugar, al tiempo que se incluyen visiones del mundo y acontecimientos históricos.

Se considera el primer antecedente de la entrevista oral, el total de la producción oral que compone la historia de vida se obtiene de múltiples relatos que no se registran en un orden temático ni cronológico, y sufre repeticiones, agregados y modificaciones por parte del mismo narrador. Será este material en el cual el recopilador trate de ubicar, ordenar y jerarquizar para lograr una reproducción fiel de la vida de su informante, sirviéndose del conocimiento que tiene de éste y del contexto cultural en que se desenvuelve.

 

En este sentido, la historia de vida comprende dos grande apartados. El primero se refiere a la recopilación del material que conforma la historia del individuo entrevistado y todo lo que se deriva de su ordenamiento; en tanto el segundo hace relación a su interpretación con base a un cuerpo científico, tratando de explicar el significado que el actor da a su vida, a sus proyectos, acciones, recuerdos y vivencias.

Por sus características, este tipo de técnica es vital para reconstruir una forma de vivir como lo es la carrera delincuencial de un individuo transgresor de la ley por lo que es necesario identificar formas de vida, valores, principios, traumas que el informante arrastra desde su infancia, sentimientos e incluso resentimientos.

Consultas a la población

Equivalen a las entrevistas que se realizan a fuentes indirectas, mencionadas con anterioridad. Por tanto son las que se llevan a cabo con la familia secundaria, vecinos, compañeros de trabajo o de escuela, amigos, profesionales con los que se mantienen relación –médico, profesores, psicólogos-, entre otros.

Estas entrevistas se practican a través de una plática informal como auxiliares importantes para ampliar la información. Pueden ser orales o escritas dependiendo del objetivo del diagnóstico; sin embargo, para fines de reconstrucción de una carrera delincuencial por parte del Trabajador Social no son recomendadas las escritas.

De tal manera que una de las funciones básicas del Trabajador Social es el diagnóstico, es por ello independientemente del tipo de entrevista que elija debe de ser ante todo un metodólogo que sepa y decida que enfoque y técnicas tienen que ser críticamente aplicadas para cada aspecto y dimensión específica de los procesos sociales, ya que un planteamiento metodológico supone la pluralidad de contextos concretos, a los que corresponden por su distinta naturaleza epistemológica una variedad de métodos y técnicas de observación, análisis e interpretación.

Aun cuando el diagnóstico cualitativo también recurre a las técnicas e instrumentos mencionados en el apartado correspondiente a la metodología de atención individualizada, su particularidad radica en que se aplican de diferente forma; por tanto, se utiliza una diversidad de estrategias y con distinta intencionalidad.

La Entrevista para Trabajo Social

La entrevista es una forma oral de comunicación interpersonal que tiene como finalidad obtener información en relación a un objetivo. (Acevedo, 2003, p.10.) Es entendida como una técnica de recolección de datos  una conversación con un propósito deliberado, un instrumento de investigación profesional, un instrumento de interacción para recoger información, significa entre ver, ver entre ” (Marchiori, 1989, p.4, citada por Ortega, 2011).[11]

De esta manera, puede ser definida como una conversación con un propósito deliberado, mutuamente aceptado por los participantes. Lo mismo que la conversación, comprende comunicación verbal y no verbal entre personas y durante su transcurso se intercambian ideas, actitudes y sentimientos. Esta técnica reviste especial importancia para el Trabajador Social al igual que para otros profesionales cuyo ejercicio exige establecer comunicación con diferentes personas, en virtud de que el medio principal de interacción es la palabra hablada.

También intervienen mensajes no verbales y otros materiales escritos que este profesionista utiliza para tener información más precisa que le permita formarse una idea integral de la situación.

El Trabajador Social apunta al conocimiento y comprensión de situaciones determinadas; de ahí que recabe información mediante un encadenamiento lógico entre una y otra entrevista, es un proceso en continuo movimiento en la que una complementa a la otra, a la vez que la supera, dependiendo de los propósitos que se persiga, de los cuales se desprende el manejo que se dé a los datos. Por tanto, toda entrevista tiene una intencionalidad y una direccionalidad.

En consecuencia, la entrevista en Trabajo Social se distingue por la trascendencia que tiene la interacción personal, con gran énfasis en los sentimientos y en las actitudes, y menor preocupación por los datos de los hechos objetivos.

Por este motivo es fundamental que el profesional inicie por la planificación de la entrevista, a fin de que sepa con claridad qué tipo de entrevista necesita aplicar, qué hacer, cómo hacerlo y qué información recabar con base en el objetivo y la metodología a seguir.

Las diversas clases de entrevistas obedecen a propósitos diferentes; por ello cada una se produce de distinta manera. Con forme a sus propósitos pueden ser:

Informativas

De diagnóstico

Terapéutico (Marchiori, 1989, p.4.)

Debido a los objetivos que persiguen las entrevistas en las historias de vida, sólo haremos referencia a las informativas y a las de diagnóstico.

Las entrevistas de diagnóstico se basan en la interrelación y correlación de la información. Ayudan a tomar decisiones, contribuyen a interpretar determinadas características del entrevistado que se consideran esenciales para que el investigador se forme un criterio integral de la situación, y permiten determinar las conclusiones del diagnóstico.

El propósito de la entrevista y los métodos que se usan para estructurar su contenido y llevarla a cabo están íntimamente relacionados. Con base a ello, las entrevistas se clasifican de acuerdo a su estructura, su objetivo, la forma de llevarlas a cabo y/o al número de personas que se entrevistan simultáneamente.

Según la estructura, las historias de vida del recluido se basan en las entrevistas para investigación, en las entrevistas con informantes clave, en las entrevistas guiadas y las combinadas.

Conforme a su objetivo, éstas pueden tener como propósito cambiar el comportamiento del entrevistado, lo cual no se persigue en la investigación, o bien, recabar información sin la intención de afectar la conducta del entrevistado. En ellas se hace énfasis en la interacción personal entre el entrevistador y el que responde. Es por ello que una herramienta esencial es un plan cuidadosamente preparado para asegurar la consistencia de las preguntas.

De acuerdo a la forma de llevarlas a cabo, pueden ser estructuradas (cerradas) o no estructuradas (abiertas); en las historias de vida es recomendable aplicar las segundas, ya sea focalizadas o no dirigidas. En relación con el número de entrevistados, pueden ser individuales o grupales, respondiendo también a los objetivos.

Pese a que existe una gran diversidad de literatura que aborda el tema de la entrevista, generalmente se trata desde el punto de vista de otras especialidades. Es por ello que a nuestro juicio es recomendable recurrir al material registrado en la bibliografía, ya que el mismo desarrolla una serie de sugerencias acerca de la forma en que debe llevarse a cabo, escrito por Trabajadores Sociales con una amplia experiencia en la entrevista y en esta disciplina.

La entrevista se compone de una etapa inicial, una intermedia y otra de cierre (Flores, 2010, pp.22-30, citada por Ortega), las cuales se llevan a cabo a través de un proceso continuo en el que el entrevistador debe identificar el momento en que concluye una y empieza otra.[12]

Generalmente, en la etapa inicial ya tenemos información sobre la situación y el problema a través de la lectura de legajos, expedientes, registros de admisión y entrevistas con otros profesionales. Es por ello que con base en lo que ya conocemos se diseña el plan de entrevista, el cual debe incluir:

Contenido

Localización y duración

Orden y tipo de preguntas

La primera fase de la entrevista comprende desde la preparación hasta la presentación o pre-entrevista, donde se explica el objetivo, se establece el contenido y se ofrece una introducción mediante un diálogo informal; también se puede tratar cuestiones muy formales, como recabar datos personales del grupo familiar, con el propósito de ganarse la confianza del entrevistado, haciéndolo sentirse cómodo.

La etapa intermedia o desarrollo de la entrevista corresponde a la aplicación del método de recolección de datos, tratando de buscar hechos a partir de preguntas abiertas o cerradas, según se haya previsto, o bien por ambas, si es el caso, ya está encaminada a cumplir con el objetivo planteado. Las preguntas abiertas y amplias son apropiadas para descubrir:

Las vías de asociación del entrevistado con cierto tema, situación o evento.

La importancia relativa de varios aspectos de un tema, situación  o evento que se haya experimentado.

El marco de referencia que ha usado el entrevistado al observar, analizar o participar en una situación.

El orden cronológico de la experiencia del entrevistado en una situación dada.

El nivel y estilo de hablar que usa el entrevistado.

Las preguntas  cerradas son apropiadas para:

Buscar detalles y sondear para obtener calificación y elaboración.

Estimular la memoria para obtener precisión en los detalles.

Obtener datos reales de antecedentes.

Explorar relaciones lógicas y complejas con múltiples variables interactuantes.

Dividir una respuesta amplia entre sus varios componentes. (Ortega, 2011 y Acevedo, 2003, pp.70-72.).[13]

Asimismo, el cuestionamiento puede ser a través de:

Preguntas de estructura en cadena.

Temas agrupados.

Estructura ramificada con efecto.

En secuencia con lazos simples de retroalimentación.

E

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Curriculum
Currículum Vitae

Osvaldo Agustín Marcón es Postdoctorado en Principios Fundamentales y Derechos Humanos (Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales, 2017); Doctor en Ciencias Sociales (Universidad Nacional de Entre Ríos, 2015); Magíster en Salud Mental (Universidad Nacional de Entre Ríos, 2009); Diplomado Superior en Ciencias Sociales (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, 2007); Especialista en Minoridad (Univers ... Leer más
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