26-May Directrices sobre los niños en contacto con los Sistemas de Justicia

Según publica la Asociación Internacional de Magistrados de la Juventud y Familia (AIMJF) en www.aimjf.org, tras muchos años de intenso trabajo colaborativo el sistema de Justicia Juvenil cuenta con unas potentes "Directrices sobre los niños en contacto con el sistema de Justicia". Este instrumento fue elaborado por el Grupo Internacional de Trabajo de la citada AIMJF, incluyendo en él a magistrados y profesionales de todos los Continentes y gran parte de sus países. La participación de Argentina estuvo bajo la responsabilidad de la Trabajadora Social Forense Ivonne Allen, de extensa y rica trayectoria en este ámbito. Tal presencia disciplinar, como mínimo, pone evidencia tendencias internacionales que enriquecen la reflexión socio-jurídica interdisciplinaria y, por tanto, las herramientas para la intervención. Para acceder a la Introducción a las Directrices, haga click en el título de este artículo. Para recibir el texto completo, solicítelas a osvaldomarcon@gmail.com

El referido corpus de recomendaciones finales surgió de considerar las transformaciones a nivel internacional pero, fundamentalmente, las modificaciones en los niveles nacionales. Las Directrices, finalmente, fueron aprobadas  por el Consejo Directivo de la AIMJF en Londres, el 21 de octubre de 2016, y ratificadas por sus socios el 26 de abril pasado. El proceso de elaboración, incluyendo los debates culturales, idiomáticos, etc., estuvo a cargo del mencionado Grupo Internacional, con apoyo de expertos nacionales. Los integrantes de ese Grupo fueron:  M. Imman Ali (Bangladesh), Ivonne Allen (Argentina), Andrew Becroft (Nueva Zelanda), Avril Calder (Reino Unido – miembro ex officio a título de Presidenta de la Asociación),  Daniel Pical (Francia), Julia Sloth-Nielsen (Sudáfrica), Jean Trépanier (Canadá – Presidente del Grupo de Trabajo) y Renate Winter (Austria – Ex Presidenta de la Asociación). Los borradores iniciales conteniendo las distintas partes de las Directrices fueron preparados por Jean Trépanier y discutidos primeramente por el grupo consultivo local, integrado por cuatro jueces canadienses: Oscar d’Amours (ex Vicepresidente de la Asociación), Lise Gagnon, Claude Lamoureux y Viviane Primeau (Secretaria General Adjunta de la Asociación).

Aunque sabemos que estos instrumentos no cambian la realidad por sí solos, constituyen indicadores de nuevas matrices de pensamiento y novedosas posibilidades de trabajo. De allí la relevancia de la noticia. Felicitaciones, entonces, al Grupo Internacional de Trabajo de la AIMJF y -en particular- a la Trabajadora Social Forense Ivonne Allen, de Argentina.

INTRODUCCIÓN
Las Directrices y los derechos de los niños – La condición jurídica de los niños ha evolucionado considerablemente en las últimas décadas. Más allá de las numerosas modificaciones experimentadas por las legislaciones nacionales de muchos países, importantes instrumentos internacionales han confirmado la condición de los niños como sujetos de derechos. Este cambio comenzó en el año 1980, culminando con la Convención sobre los Derechos del Niño en el año 1989. Otros significativos instrumentos internacionales de las Naciones Unidas han sido adoptados en la misma época y también más recientemente. Entre ellos: Las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para la Administración de la Justicia de Menores (“Las Reglas de Beijing”,1985); Las Reglas de las Naciones Unidas para la Protección de los Menores Privados de Libertad (“Las Reglas de la Habana”, 1990); Las Directrices de las Naciones Unidas para la Prevención de la Delincuencia Juvenil (“Las Directrices de Riad”, 1990); Las Directrices de las Naciones Unidas sobre la Justicia en asuntos concernientes a niños víctimas y testigos de delitos (ECOSOC Res. 2005/20, 2005); La Guidance note of the United Nations Secretary General: UN approach to justice for children (2008); Las Directrices de las Naciones Unidas sobre las modalidades alternativas de cuidado de los niños (2010); La Resolución 18/12 del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas sobre Los derechos del hombre en la administración de justicia, en particular la justicia juvenil (2011).
Otros importantes documentos, que abordan diferentes temas, denominados Observaciones Generales, han sido emitidos por el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas y proporcionan una notable comprensión sobre cómo deben ser interpretados y aplicados los diversos documentos. Además, otras organizaciones internacionales distintas a la Organización de las Naciones Unidas han fijado sus posturas sobre distintas temáticas contribuyendo a una visión colectiva de los niños y de la justicia.
Los instrumentos y documentos antes mencionados, han de ser entendidos, interpretados y aplicados para orientar las políticas, la legislación y las prácticas cotidianas. Muchos de ellos fueron escritos en un estilo legal, lo cual es considerado por algunas personas sin formación jurídica como un obstáculo. Es necesario proveer a los mismos de interpretaciones que permitan extraer los significados más apropiados, e inferir las implicancias de sus reglas, que permitan alcanzar su óptima aplicación. Con frecuencia, las diversas reglas aplicables sobre un tema, se encuentran dispersas en diferentes documentos. Entonces, resulta beneficioso integrar los distintos contenidos en un documento único y completo, redactado en un lenguaje accesible a un amplio grupo de personas, y complementado con las explicaciones e interpretaciones apropiadas para que sea útil a los responsables de formular las políticas y a los legisladores así como a los profesionales que consagran su vida mediante sus actividades cotidianas a los niños y a la justicia (como jueces, abogados, agentes de policía, trabajadores sociales, psicólogos, educadores y otros).
La idea de concebir modelos como fuentes de inspiración no es nueva; ya existió con otras denominaciones. Se podría pensar por ejemplo en los 23 volúmenes de los Juvenile Justice Standards elaborados en los años 70 por la comisión conjunta conformada por el Institute of Judicial Administration y la American Bar Association con el objetivo de proporcionar una visión unificada y muy necesaria en el fragmentado sistema de justicia de los Estados Unidos de Norteamérica1. Bajo el título de “Directrices” los más recientes esfuerzos se han encaminado a generar guías regionales para facilitar el acceso a los contenidos de los instrumentos y documentos internacionales relacionados con los niños y la justicia (especialmente con los derechos de los niños). El Consejo de Europa adoptó unas Directrices para su uso por los Estados Partes2. Tanto en África3 como en el Mercosur4 (en América del Sur), se produjeron también Directrices. En los Estados Unidos de Norteamérica, el U.S. National Council of Juvenile and Family Court Judges5 ha elaborado también unas directrices temáticas. Otras Guías regionales se encuentran además en proceso de preparación. Estos documentos regionales tienen mucho en común, ya que se basan en gran medida en un extenso corpus de instrumentos y documentos internacionales compartidos. Sin embargo, los mismos contienen especificidades derivadas de las diferentes culturas y tradiciones así como problemáticas propias de sus entornos, que deben enfrentar y resolver. Se centran principalmente en cuestiones relacionadas con los derechos de los niños, y transmiten una visión sobre cómo el sistema de Justicia debe interactuar con los niños.
La Asociación Internacional de Magistrados de la Juventud y de la Familia no es una asociación regional sino que congrega a miembros de todos los continentes. La mayoría de ellos son jueces y magistrados, aunque también integran la Asociación otros profesionales que trabajan en el área de la justicia de la niñez, la adolescencia y la familia. Se puede confiar en la experiencia y experticia de los miembros de la Asociación, que diariamente trabajan con los niños, las familias y con los distintos profesionales del sistema de justicia de numerosos países, comunicándose no solo con personas con formación jurídica sino con todas aquellas (sean o no profesionales) que interactúan cotidianamente en la administración de justicia.
Las Guías regionales que se han elaborado incorporan puntos en común pero también aspectos específicos de sus territorios. Ahora es necesario trazar unas Directrices desde una perspectiva global internacional, para que cada persona, cualquiera sea su país de origen, pueda utilizarlas como referencia. Se necesitan unas Directrices que se dirijan en la forma más directa y simple posible a todas las personas que toman contacto con la ley en sus actividades diarias en el sistema de justicia. Estas Directrices deben estar redactadas en términos que las hagan accesibles a todos aquellos involucrados con el sistema de justicia, cualquiera sea su formación y su rol. Los contenidos de las Directrices se basarán en la experiencia de sus redactores y colaboradores que a través de los años han desarrollado una íntima comprensión sobre el funcionamiento del sistema de justicia, sobre los operadores del sistema y sobre los ciudadanos en general que tienen la necesidad de una intervención judicial o son alcanzados por ella. Sentimos que la Asociación puede aportar una útil contribución con la elaboración de unas Directrices que respondan a estas preocupaciones, desde la diversidad, con una perspectiva amplia y con la experiencia de sus miembros.
Preparación y adopción de las Directrices.
Se conformó un Grupo de trabajo internacional con mandato de la AIMJF para preparar un conjunto de directrices. Luego, la Asociación fue invitada a adoptarlas. Los integrantes del Grupo de trabajo fueron: M. Imman Ali (Bangladesh),  Ivonne Allen (Argentina), Andrew Becroft (Nueva Zelanda), Avril Calder (Reino Unido – miembro ex officio a título de Presidenta de la Asociación), Daniel Pical (Francia), Julia Sloth-Nielsen (Sudáfrica), Jean Trépanier (Canadá – Presidente del Grupo de Trabajo) y Renate Winter (Austria – Ex Presidenta de la Asociación).
Luego del encuentro inicial realizado en Ginebra en enero de 2015, los contactos entre los miembros del Grupo de trabajo se concretaron principalmente por correo electrónico. La documentación relevante fue reunida y transmitida a los miembros del Grupo de trabajo internacional. Los borradores iniciales conteniendo las distintas partes de las Directrices fueron preparados por Jean Trépanier y discutidos primeramente por el grupo consultivo local integrado por cuatro jueces canadienses: Oscar d’Amours (ex Vicepresidente de la Asociación), Lise Gagnon Claude Lamoureux y Viviane Primeau (Secretaria General Adjunta de la Asociación).
Los borradores mejorados fueron remitidos a los miembros del Grupo de trabajo internacional para que realizaran sus comentarios, quienes fueron invitados a efectuar consultas con colegas de su entorno de trabajo, antes de formularlos, para enriquecer el proceso de consulta. Los comentarios fueron intercambiados entre los miembros del Grupo de trabajo internacional hasta que se alcanzó un consenso sobre el texto. La versión original fue establecida en inglés y revisada por Avril Calder. La traducción al francés fue realizada por Jean Trépanier y revisada por Daniel Pical, mientras que la traducción al español fue efectuada por Patricia Klentak y revisada por Gabriela Ureta. En todas estas intervenciones el presidente del Grupo de trabajo fue responsable de la totalidad de la organización del trabajo, los diseños y el proceso de consulta.
El texto fue adoptado en su versión en inglés por el Consejo de la Asociación en su reunión celebrada en Londres, el 21 de octubre de 2016. El mismo fue luego traducido al español y al francés y ratificado posteriormente por los socios de la AIMJF el 26 de abril de 2017.
Alcance de las Directrices.
 Tanto en las áreas de salud y servicios sociales, como en las áreas de políticas criminales y delincuencia es usual distinguir tres niveles de prevención. El objetivo de la prevención primaria es evitar la aparición inicial de un problema mediante estrategias que se apliquen a la población en general. La prevención secundaria tiene como objetivo evitar la aparición de un problema mediante intervenciones más específicas dirigidas a aquellas personas identificadas como especialmente vulnerables. La prevención terciaria apunta en cambio a reducir la recurrencia mediante intervenciones dirigidas a aquellas personas alcanzadas por un problema, a fin de evitar que deban enfrentar nuevamente ese mismo problema en el futuro. En materia de prevención de la delincuencia, protección de la infancia y otras áreas similares, las intervenciones judiciales apuntan a prevenir la repetición del problema y en consecuencia son parte de lo que se considera prevención terciaria. Como las Directrices pretenden asegurar la calidad de las interacciones de los niños con el sistema de justicia, incluido el respeto por los derechos de los niños, resultan parte de la prevención terciaria, sin afectar a los otros niveles de prevención.
Los niños pueden tomar contacto con el sistema de justicia por diferentes razones, por ejemplo: la separación de sus padres, cuestiones de custodia, protección, adopción, el hecho de entrar en conflicto con la ley, víctimas de violencia física o psicológica, abuso sexual o de otros delitos, por la necesidad de cuidados de salud, razones de seguridad social, por tratarse de niños no acompañados, separados de su familia, solicitantes de asilo y refugiados, entre otros motivos. Los niños pueden presentarse ante distintos tribunales, en materia civil, penal o administrativa, incluso ante los tribunales tradicionales o religiosos en algunos países, ya sea como partes en el proceso o como testigos. En todos los casos, los derechos de los niños deben ser respetados y las Directrices deberían aplicarse en todas las materias que involucren a los niños en contacto con el sistema de justicia.
Contenido de las Directrices.
 Los derechos de los niños constituyen la base principal sobre la que se desarrollan las Directrices. Los niños son reconocidos como sujetos de derechos que les son propios. No se los ve como meros objetos cuyos derechos dependen de la opinión de los adultos.
Las presentes Directrices están estructuradas en seis partes:
La parte 1 contiene las definiciones.
La parte 2 enuncia los principios fundamentales, los cuales tienen en común una pertinencia general en todas las situaciones y el hecho de aportar orientación para la aplicación de los diferentes elementos presentados en distintas partes de las Directrices. Ellos incluyen: el derecho a ser tratado de acuerdo con las reglas del Estado de derecho que reconocen a los niños como sujetos de derechos sustantivos y procedimentales; el derecho a que el interés superior del niño sea una consideración primordial; el derecho del niño a participar y a ser escuchado en todos los procesos que le afecten; el derecho a ser respetado y tratado con dignidad; el derecho a ser tratado equitativamente, sin ningún tipo discriminación. 
La parte 3 presenta los elementos generales de una justicia centrada en el niño, que han sido calificados como generales por ser pertinentes en todas las etapas del proceso, es decir tanto antes como durante y después del proceso judicial. Ellos incluyen: el derecho a recibir información y asesoramiento; el derecho a las garantías procesales que aseguren un proceso justo; el derecho a recibir asesoramiento jurídico y representación legal; el  derecho  a  ser  escuchado  en  un  ambiente  adecuado,  con comunicaciones y procedimientos bien adaptados a los niños; el derecho a ser acompañado por sus padres y a permanecer bajo su cuidado; el derecho a ser asistido por un intérprete y otros intermediarios, de ser necesario; el derecho a no ser privado de la libertad, salvo como medida de último recurso y por el menor tiempo posible; el derecho de los niños en conflicto con la ley penal, de tener definidos por ley los márgenes adecuados, tanto respecto a la edad mínima de responsabilidad penal como a la edad hasta la cual una persona es considerada como un niño por la ley penal; la abolición de los delitos en razón de la condición; el derecho a la confidencialidad y a la protección de su vida privada; la extrema importancia de evitar toda demora innecesaria en los procesos; la necesidad de recurrir a enfoques multidisciplinarios e interdisciplinarios así como la necesidad de especialización, selección y formación del personal (de áreas jurídicas y no jurídicas) para responder a las necesidades de los niños.
La parte 4 presenta los elementos de una justicia centrada en el niño que resultan pertinentes para las intervenciones antes, durante y después de los procesos judiciales. Estos elementos incluyen cuestiones tales como: las interacciones entre los niños y la policía; o los niños como víctimas y testigos; la resolución alternativa a los procesos judiciales; el acceso de los niños a los tribunales y a otros organismos; o la independencia y la imparcialidad de los tribunales; la elección de las medidas impuestas a los niños en conflicto con la ley; el derecho a apelar las decisiones.
La parte 5 presenta los elementos de una justicia centrada en el niño que son pertinentes para las intervenciones posteriores a los procesos judiciales, en el contexto de la ejecución de las decisiones.
La parte 6 aborda brevemente ciertas cuestiones relativas a la aplicación, supervisión, evaluación y modificación de las Directrices.
En cada tema, el documento presenta primeramente el texto de las Directrices seguido de una sección de Explicaciones y comentarios cuando resulte necesario.

1    Los informes sobre “Juvenil Justice Standards” se encuentran disponibles en: http://www.americanbar.org/groups/criminal.justice/pages/JuvenilJusticeStandards.html.
2    Directrices del Comité de Ministros del Consejo de Europa para una justicia adaptada a los niños y Exposición de Motivos (adoptadas por el Comité de Ministros el 17 de noviembre de 2010 y exposición de motivos). Strasbourg, Publicaciones del Consejo de Europa, Construir una Europa para y con los niños, Monografía 5, 2015.
3    Directrices de Acción para Menores en el Sistema de Justicia en África. Borrador 2011.
4    Asociación Internacional MERCOSUR de los Jueces de la Infancia y la Juventud, Asociación Uruguaya de Magistrados y Operadores Judiciales de Familia, Infancia y Adolescencia.
Directrices del Mercosur para una justicia adaptada a niñas, niños y adolescentes. Documento referencial para debate.
5    National Council of Juvenile and Family Court Judges. Resource Guidelines. Reno, Nevada, NCJFCJ, 1995. También: Adoption and Permanency Guidelines. Reno, Nevada, NCJFCJ, 2000. También: Juvenile Delinquency Guidelines. Reno, Nevada, NCJFCJ, 2005.


 

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Curriculum
Currículum Vitae

Osvaldo Agustín Marcón es Postdoctorado en Principios Fundamentales y Derechos Humanos (Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales, 2017); Doctor en Ciencias Sociales (Universidad Nacional de Entre Ríos, 2015); Magíster en Salud Mental (Universidad Nacional de Entre Ríos, 2009); Diplomado Superior en Ciencias Sociales (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, 2007); Especialista en Minoridad (Univers ... Leer más
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